Llega el día final, el día de la siega, y para ello había recuperado dos hoces de mi abuelo. Tengo que afilar las hoces, porque las pobres tienen mas óxido que hierro. Está previsto para el sábado.
Hoy quedamos con una amiga para que nos echara una mano para determinar el grado de humedad del grano. La más alta tecnología en nuestro cultivo. Se desgrana a mano unas cuantas espigas hasta cubrir un pequeño cubilete que luego se muele con dos mordazas metálicas y se conecta a un aparato ultra moderno que te dice el grado de humedad de tu grano. El aparato había sido testado esta mañana, y parece que daba una unidad porcentual de más.
| Alta tecnología para los retrógrados de la isla de pan ;-) |
Lo podeís ver en la última imagen: 22,6%, que corregido es 21,6% de humedad, lo que significa que nuestro trigo aún no está para recoger. (óptimo 14%). El aparato dice que no, las Cabrillas que ya vamos tarde... pero algún otro agricultor esta pasada semana ya nos dió su calendario: "A mi me lo dicen las ratas cuando debo recoger".Y así es.
Cuando entramos dentro de la parcela a recoger unas muestras pudimos ver la gran cantidad de espigas sin cabeza que se aprecian al día de hoy:
| ¿Donde se fueron las espigas? A las tripitas de los animales con grandes piños. |
Pero ¿cómo se las ingenian para descabezar las espigas sin tumbar la planta? Con todos mis respetos a las ratas y diversos roedores que lean este post: Me cago en vuestra madre.
Ya con un poco de más observación, pudimos ver incluso los merenderos de los roedores que se montan debajo de las plantas. Al día de hoy, debe ser famoso nuestro campo entre ratas y ratones de la zona: una especie de after, sin ningún tipo de tratamiento químico, y con razas autóctonas locales.
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| Merendero chill-out para Pixie, Dixie y sus colegas |
Pues sí. Después de tanto seguimiento, de tanto mensaje de ilusión de unos todos los que dejasteis algún mensaje y otros tantos que nos leyeron pero no se animaron a dejarlos hemos llegado a este momento de desilusión.
Libramos las palomas en la siembra, de los conejos en la germinación, del criocero en el crecimiento, de la oxalis y otras colegas arvenses, la falta de agua, las lluvias torrenciales, el encamado con los vientos... y al final, en unos pocos días (5 días) la escasa producción se ha reducido en mas de un 50%. Así de cruda es la agricultura. La chica de la máquina de medición de humedad nos ha recomendado que lo recojamos cuanto antes porque lo que queda de espiga es cuestión de días para que acaben con ello. Snif. Tomémoslo con humor, que es lo que nos queda.





















