Ya estamos de vuelta, y mientras tanto en los ratos libres que las Navidades nos dejan, entre polvorón y peladilla, intenté aprender un poco más sobre el cultivo del cereal, sobre todo en lo que se refiere a los métodos tradicionales, porque los modernos no hablan mas que de maquinaria descomunal o herbicidas de marcas comerciales que nada tienen que ver con nuestro cultivo.
Estando en esas me encontré con la "Obra de Agricultura" de Gabriel de Alfonso de Herrera de 1513. He de admitir que el libro me ha dejado enganchado, pues se trata de un tratado de agricultura que se recopiló bajo el encargo de su señor (el cardenal Cisneros), al parecer como parte de la estrategia para España después de la salida de los moriscos de la península. G. Alfonso de Herrera había estado diez años viviendo en Granada poco después de la Reconquista donde no sólo aprendió los textos de los grandes naturalistas de la Historia (Virgilio, Plinio, Paladio o Columela) sino que trabajó las huertas junto a los moriscos. Después de unos años viajando por España, Francia e Italia, posiblemente a expensas del cardenal Cisneros, para observar las prácticas agrícolas publicó en español su "Obra de Agricultura".

El libro parece que tuvo tal repercusión que fue traducido a varios idiomas, habiendo sido utilizado hasta mediados del siglo XX. Prueba de ello es la gran cantidad de versiones actualizadas e interpretaciones que se hallan en todas las ediciones conservadas en las bibliotecas del mundo, y que hoy podemos conseguir gracias a la digitalización de libros antiguos que lleva acabo
Google Books.
Mira tú por donde que venía leyendo yo el capítulo que le dedica al
escardado del trigo:
"Escardar, o sallar, son según sus tierras, diferentes maneras de vocablos, la significación toda es porque esta no se puede variar, quiere decir limpiar lo sembrado de las malas yerbas, no solamente las dañosas, mas las que son inútiles, es quitar la cizaña de entre el pan, como nuestro Redentor dice: porque creciendo mas que ello, no lo dexa crecer, cómele todala sustancia y aun lo ahoga de todo punto. (...)
Pienso yo que en algunos lugares será necesario entresacar la yerba, (...), á lo menos no puede ser sino provechoso, porque aunque en muchos lugares pueden pasar sin escardar, y vemos que se hacen buenos panes, mas es cierto que quitándose la yerba la tierra se remuelle, para hueca y fofa, encepan mas los panes, arraigan mas, y echan mas pimpollos, mas espiga, mayores y mas llenas; el grano mayor, mas pesado, mas limpio de otras semillas y suciedades, se hace mejor pan, y aun lo que parece que es nada, es mucho, que la paja sale mas suave y sabrosa para las bestias.(...)
Quanto al escardar concuerdan los Agricultores, que el trigo no se haya de limpiar cuidar antes que tenga quatro porretas, y que entonces es bueno, porque ello tiene ya raíces suficientes para que esté sin peligro de la escardadera, y tiene poca rama para que no impida el entresacar la yerba. (...) Ha de ser como digo entre estas dos edades, y en dias serenos, sesgos, no airosos, porque si el viento hallase las raíces recien llagadas, ó algo descubiertas, las ventea, y las mas veces se suelen quemar. Y asi el que escardare debe dexar las raíces bien cubiertas, y no mire tanto á mucho atrabancar, quanto á bien hacer.
ítem, en las regiones y tierras calientes, dice Columela, que han de escardar antes que entren los rocíos frios, que son por Diciembre, ó poco antes, y en las frias cerca la Primavera, que es por Febrero; con tal que sea antes que echen cogollo, como escribe el mismo Columela.
ítem, vea el labrador, que si no tuviere tiempo y espacio para quitar todas las yerbas, que á lo menos quite aquellas que encepan mucho, y ocupan mucho campo, como son los cardos, malvas, lolio, que llaman joyo, valico, magarzas, chicorias, y éstas señala principalmente Virgilio, porque arraygan y encepan mucho, donde dice: Et amaris intima fibris, y quite todas aquellas yerbas que señorean mucho, y esparcen las ramas; y sobre todo, no dexe las amapolas, porque lo uno abarcan mucha tierra, y dexugan, queman y desubstancian la tierra (como dice el mismo Virgilio): Urunt hthaeo perfusa papavera somno.
Lo mismo siente Plinio, y si ya el trigo ó cebada está muy enramado, que tiene mucha hoja, y hubiere necesidad de limpiarlo, miren que en tal manera cubran las raíces que no quede cubierta la mata, porque se podrece toda; mas si está pequeña de cinco ó seis hojas, no recibe daño aunque la cubran toda, y esto se entienda del escardar á mano ó con la escardadera"
Pues después de nuestro fracaso de
falsa siembra por no haber caído ni gota después de haber arado el terreno, nos encontramos toda una colección de malas hierbas creciendo por doquier en nuestro humilde terrenito. Trevinas, tederas, hinojos, cardos, ortigas... y hasta una colección de setas aparecieron entre las pobres plántulas de trigo que se encontraban en buen estado de crecimiento. Así pues, teniendo nuestro trigo a "
cuatro porretas" (los brotes, pero la verdad es que suena fatal) si
no llueve sigue sin llover, el sábado tendremos curro de escarda como el buen Gabriel nos enseñó.
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Setas, trevina y nuestros cartelitos ocultos por miles de malas hierbas adventicias. |
No obstante el crecimiento parece llevar buen ritmo. El trigo (todos) ya se encuentran en estado de ahijamiento (Z2), presentando casi todas las plántulas con uno o dos hijos. Los hijos, como ya explicaremos más adelante en otro post son las que aseguran tener mas de una espiga por planta.
He aquí el aspecto general de nuestro campo:
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| Y ahora ¿Como escardar sin pisotear? |
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| Estado Z21 (Z13) |
El sábado a escardar se ha dicho! (Y yo que me creía que a partir de ahora iba a ser contemplación...)